lunes, mayo 24, 2010

Mujer veneno

Ese veneno
que te inyectas en la sangre
cuando te levantas
hoy recorre mi cuerpo
y me fuerza a extrañarte.
Eres
una mujer veneno
y el sabor de tus besos
todavía me llena la boca.
El aire que respiras,
el silencio que pronuncias,
los dedos que dejas quietos,
aún recorren mi cuerpo.

Eres tú mi mujer veneno,
porque veneno es recordarte
cuando tu ausencia
duerme conmigo.

martes, mayo 18, 2010

Plegaria

A mi padre

Algunas veces me llena la tristeza
por haberla perdido. Algunas otras
por tener que extrañarla.
Alguna vez pensé
que la habías hecho
para mí.
Que mis huesos eran para abrazar los suyos,
como sus brazos para retener el aire que respiro.
Que mi piel estaba hecha para su marea y su vientre para guardar mi tormenta.
Pero la hiciste río y luego mar,
y luego océano
,
para que nunca fuera mía.

sábado, mayo 15, 2010

El fluir de la marea

Ahora, estás infinitamente
lejos de mis brazos.
La marea, llena de viento salado,
te ha llevado a mezclarte
con arena de otras costas.

Mi tormenta te lloró,
te extrañó.
Ha creado relámpagos y fulgores,
luces de aurora que desgarran
la piel de otros cuerpos.
Ha volcado barcos, asesinado sirenas,
siempre buscándote,
esperándote.

Mi marea también te extrañó.
Te espero varios días,
incontables noches.
Despertaba con rezagos de tu viento
que llegaban desde otros mares.
Te esperó
hasta que tuvo que seguir fluyendo,
siguiendo los caminos de la luna,
los pasos de su respiración.

Ahora, mi mar sin tormentas,
buscando nuevos amaneceres,
visita tierras que no conocía,
que nunca habia bañado
con su sabor a sal.